Castelli
por Lapolla Alberto
ISBN 978-987-1493-24-1
ISBN 9789871493241
El exterminio masivo, el suplicio y el exterminio, fue la política de España hacia los pueblos originarios. El desprecio y la brutal destrucción de sus culturas, esa fue la política ...Los Códices Mayas, una de las cinco lenguas escritas de la humanidad antigua, fueron quemadas en la hoguera por los intolerantes españoles.
Lo mismo habían hecho los cruzados en todo el Medio Oriente, quinientos años antes.
El racismo fue el centro de la cultura que España derramó sobre América y es la base de las políticas de las oligarquías locales de mentalidad colonial y por ende esencialmente parasitarias, infecundas y dependientes.
Es por ello que no se sienten cabezas de sus pueblos, sino representantes de Europa en América: unos se sienten representantes de la Europa española, otros se sienten representantes de la Europa Inglesa, y otros se sienten representantes de la Europa Francesa.
El problema intelectual más severo para ambas corrientes de nuestra historiografía argentina clásica, y para sus renovaciones actuales, sigue siendo entender o desentrañar el verdadero carácter, la verdadera naturaleza de la Revolución de Mayo.
De la Revolución de Mayo que fue continental (no solo argentina), que fue social en sentido amplio y no 'patricia' o de la 'gente decente'. Que fue libertaria de negros, no sostenedora del statu quo esclavista. Que fue anticolonial, es decir que fue de Liberación Nacional Continental. Que fue independentista como señalaron Castelli, Moreno, Belgrano, Rodríguez Peña, Bello, Francia, Miranda y Bolívar desde el arranque no como mal entendió Alberdi y otros. Fue anticatólica y antiespañola, en tanto que fue liberal, librepensadora, roussoniana (jacobina pero Tupamara, es decir reinventada por los americanos del Sur), antiinquisitorial y antiabsolutista.